miércoles 5 de enero de 2011

Desahogo

En este mundo en el que estamos demasiado conectados.

Donde ya no puedo gritar cómo me siento por temor a que lo sepa quien no debe.

Me acuerdo de esto, que en algún momento fue una vía de escape. Que giró, que cambió conmigo y que fue abandonado en un momento de locura total en mi vida.

Me acuerdo, y lo utilizo para gritar en voz muy alta lo que me ronda desde que tuve que bajarme de aquel vagón porque cambió de destino sin que yo me diera cuenta.

Echo de menos los e-mails de buenos días...y cómo temblaba la vida cuando me tocaba esperar en medio de una calle del centro de Madrid.

Supongo que mañana conseguiré entender que es mejor así. Pero cada mañana se convierte en un hoy y cada hoy me duele la cabeza de intentar sacarlo a la fuerza. Y ni los ibuprofenos, ni los gintonics me curan, ni me cambian, ni me devuelven la sonrisa.

Me he perdido, lo he perdido o no lo he podido retener.

Nunca quise, pero tuve.

3 comentarios:

  1. Pues déjalo ir y confía.

    Saludos,

    Mrs. Ch.

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  2. Como cuesta dejarlo ir, estoy en ello, y no sirven los no te conviene,o no me mereces tú eres mejor... Son más fuertes los espacios vacios,sus no estar,todo lo que se llevó y robó de un cuajo... Tantas cosas.
    Sí,el tiempo,aprender a vivir sin él y sin ello.

    ¡Que bueno haberte encontrado!
    -Espero ya estés bien Lady...-
    Un beso,lleno de agradecimiento.

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