Otro domingo por la tarde más, desde que he empezaron las Navidades sólo recuerdo que haya dejado de llover en Noche Buena y Noche Vieja. Hoy otra vez.
Hay días en lo que trasteando por internet encuentro fotos que me encantan y que quiero poner pero no me salen palabras que tengan que ver o no se me ocurre nada interesante.
Hoy es uno de esos días. No se si es porqué llevamos 3 semanas del invierno y ya estoy deseando que llegue marzo, o porque necesito volver a ver un cielo azul pero !ya! pero me he enamorado de esta edito noventera.
Flores y muchos colores, y la certeza de que estos últimos años no se ha inventado nada. Me refiero a la mezcla de estampados, que parece ser la novedad últimamente en blogs de streetstyle y demás…nada nuevo en el horizonte.
No se si estará todo inventado ya o no, o si quizás hayamos visto tanto, o tenemos tantísima información disponible que ya no somos capaces de sorprendernos por nada. A veces estaría bien recuperar esa inocencia que te hace valorar cualquier detalle o sentir que cada día es una nueva oportunidad para disfrutar de la vida, para sentir, definitivamente.
Y que la piel de gallina vuelva con una palabra, una mirada, un libro,una canción….Si me preguntáis creo que lo que desearía para todo el mundo en este año son muchas muchas ilusiones nuevas. Porque con el brillo en los ojos las cosas se ven de otro modo. La rutina no pesa tanto y empiezan a importar los pequeños detalles que diferencian cada día.
El trecho de casa al trabajo es un momento para disfrutar de tu música o de un buen libro, las horas de la oficina son un trámite que hay que pasar para poder tomarte las cañas de después…El vaso empieza a estar medio lleno “in full flower”.





